Unos simples cuidados pueden hacer que tu vela o difusor funcionen mejor, duren más y conserven toda su esencia. ✨
Recortá el pabilo antes de cada uso, dejando aproximadamente 5 mm de largo. Esto ayuda a lograr una llama más estable y a reducir la presencia de humo negro.
La primera vez que enciendas tu vela, dejá que la cera se derrita de manera uniforme hasta alcanzar los bordes del recipiente.
Esto ayuda a evitar que se forme un túnel de cera y permite aprovechar mejor toda la superficie de la vela.
• Colocá siempre la vela sobre una superficie estable, plana y resistente al calor.
• No muevas la vela mientras la cera esté líquida o caliente.
• Evitá dejarla encendida durante períodos excesivamente largos.
• Mantenela alejada de corrientes de aire, objetos inflamables, niños y mascotas.
Esperá a que la cera se enfríe y vuelva a solidificarse antes de volver a encenderla.
Importante: nunca dejes una vela encendida sin supervisión.
Los difusores SULVELAS® están pensados para perfumar tus espacios de manera continua y delicada.
Colocá las varillas dentro del frasco y dejá que absorban el perfume naturalmente.
Cuantas más varillas utilices, mayor será la intensidad aromática.
Dá vuelta las varillas cada 5 a 7 días para renovar la intensidad del perfume.
Si preferís una fragancia más suave, utilizá menos varillas.
Colocá tu difusor sobre una superficie estable y protegida.
Evitá ubicarlo directamente sobre muebles delicados, superficies pintadas o materiales que puedan dañarse en contacto con el líquido.
No es necesario dar vuelta las varillas constantemente. Hacerlo con demasiada frecuencia hará que el líquido se evapore más rápido.
Tip SULVELAS®: si querés que tu difusor dure más tiempo, mantenelo alejado del sol directo, fuentes de calor y corrientes de aire.